Aparte de las magníficas playas de arena dorada y aguas cristalinas, la Costa Brava también atesora un rico legado cultural: las villas medievales que adornan su costa como auténticas joyas a lo largo del mar Mediterráneo. En este artículo, nos adentraremos en la magia de tres de estas villas: Tossa de Mar, Púbol y Pals.

Tossa de Mar

Con sus calles estrechas empedradas y las murallas que abrazan su núcleo antiguo, Tossa de Mar parece un cuento medieval. Sus fortificaciones, construidas durante el siglo XII, todavía conservan su encanto y ofrecen un viaje en el tiempo a todos quienes las visitan. El castillo de Tossa de Mar, que corona la villa, es un testigo de su historia y ofrece unas vistas impresionantes sobre el mar.

Tossa de Mar (Canva)

Púbol

Conocida principalmente para ser el lugar donde residía el artista surrealista Salvador Dalí y su musa Gala, Púbol tiene un encanto único. Su castillo, adquirido por Dalí como un regalo para Gala, es una obra de arte por sí mismo. Con sus torres imponentes y sus jardines exuberantes, el Castell de Púbol transporta los visitantes en un mundo de fantasía e imaginación.

Púbol (Canva)
¿Quieres leer más sobre Salvador Dalí y su legado a la Costa Brava? Encontrarás más información en los artículos del blog “Descubre Cadaqués”, “Descubre Figueres, la capital del Ampurdán” y “El Santuario de Àngels, panorámicas espectaculares del Gironès”.

Pals

Con las casas de piedra que se pueden apreciar a ambos lados de sus calles y las arcadas que llenan su centro histórico, Pals es otra joya medieval de la Costa Brava. Su casco urbano, dominado por la torre de las Horas, ofrece una vista encantadora. Pero la auténtica maravilla de Pals reside al perderse por sus rincones, descubriendo rincones llenos de historia y tradición.
Pals (Canva)

Así pues, las villas medievales de la Costa Brava como Tossa de Mar, Púbol y Pals ofrecen una experiencia única por los que desean explorar la riqueza cultural e histórica de nuestra región. Con su encanto atemporal y su atmósfera romántica, estos pueblos invitan a viajar en el tiempo y a perderse en un mundo de cuentos y leyendas.